Este servicio realiza una intervención psicológica específica para niños/as con dificultades en su desarrollo, así como para aquellos que presenten algún tipo de Trastorno de Ansiedad, Depresión infantil, Fobias específicas, Conductas Desafiantes o disruptivas, Habilidad Emocional, Malos Tratos Infantiles, Déficit y Habilidades Sociales, Aislamiento Social, Duelo, Estrés, Bulling, etc.

PROGRAMA DE HABILIDADES SOCIALES, COMUNICACIÓN Y RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS PARA NIÑOS. “PHASO-N”

Publicado 05/03/2017

Desarrollar habilidades sociales que les permitan mejorar las relaciones interpersonales y sociales, dotándolos de herramientas y estrategias para la resolución de conflictos

Objetivos específicos

1. Conocer y desarrollar las habilidades básicas para la interacción social.

2. Tomar conciencia de la importancia de este tipo de conductas.

3. Desarrollar estrategias y herramientas para la resolución de conflictos.

4. Prevenir las conductas violentas.

5. Desarrollar la comunicación asertiva, conociendo los derechos, y técnicas adecuadas para establecer y mantener conversaciones adaptadas y efectivas en las relaciones sociales.

6. Aprender a relacionarse con sus iguales, incluidos el núcleo familiar.

7. Conocer las características del Acoso Escolar.

8. Aprender a identificar ya a expresar sus sentimientos, tanto positivos (elogios, contacto físico,) como negativos (hacer críticas, decir que no…) de una manera clara, sencilla y eficaz.

9. Capacidad para percibir y comprender el punto de vista de los demás.

10. Aceptación adecuada de las críticas, como medio de mejora personal, pues partiendo de la opinión de otros y de la reflexión sobre ella, se puede llegar a una autocrítica constructiva y realista.

11. Desarrollar una autoestima positiva.

12. Conocer los beneficios y consecuencias del uso de las nuevas tecnologías. Adicción a los videojuegos, teléfonos móviles, etc.

13. Aprender valores y desarrollar relaciones afectivas positivas con la familia.

Consta de 6 módulos, estructurados en una o dos sesiones dependiendo del contenido. La metodología empleada será de teoría y dinámicas grupales.

PROGRAMA DE HABILIDADES SOCIALES, COMUNICACIÓN Y RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS PARA ADOLESCENTES. “PHASO-A”

Publicado 05/03/2017

El programa “PHASO-A”  se ha puesto en marcha con el objetivo de que nuestros adolescentes puedan desarrollar habilidades sociales, que les permitan mejorar las relaciones interpersonales y sociales, así como dotarlos de herramientas y estrategias para la resolución de conflictos y comunicación entre sus iguales, padres y su entorno social.

Entre los objetivos específicos se encuentran:

· Conocer y desarrollar las habilidades básicas para la interacción social.

· Tomar conciencia de la importancia de este tipo de conductas.

· Desarrollar estrategias y herramientas para la resolución de conflictos.

· Diferenciar los tres estilos de comunicación (asertiva, pasiva y agresiva).

· Desarrollar la comunicación asertiva, conociendo los derechos, y técnicas adecuada para establecer y mantener conversaciones adaptadas y efectivas en las relaciones sociales.

· Aprender a relacionarse con los demás, incluidos el núcleo familiar.

· Conocer las características del Acoso Escolar.

LA AUTOESTIMA

Publicado 25/10/2015
La autoestima es la valoración que hacemos de nosotros mismos. Está basada en los sentimientos, pensamientos, experiencias y emociones que desarrollamos a lo largo de la vida. La autoestima no es innata, no nacemos con una autoestima determinada sino que se forma a partir de las interacciones que hacemos con los demás y la imagen que los demás proyectan hacia nosotros. Es importante saber que las primeras interacciones son a través de los progenitores, por ello la importancia de que los niños se sientan valorados y confiados dentro de la familia.

Esta valoración y percepción darán lugar a la base de unos cimientos fuertes en la edad adulta. La autoestima es considerada una de las variables más importantes para el desarrollo de un buen ajuste emocional y cognitivo, una buena salud mental y está en la base de las relaciones sociales satisfactorias. Las personas con baja autoestima son un factor de riesgo para la aparición de otros problemas psicológicos tales como, la depresión, ansiedad, trastornos alimentarios etc.

Consta de tres componentes: Cognitivo, afectivo y conductual, siendo éste último el resultado de los dos anteriores.
Muchas de las problemáticas conductuales que presentan los niños están relacionadas con esta variable. Un niño que se siente valorado y capaz, es un niño que se planteará retos y afrontará las dificultades y sobretodo aceptará sus responsabilidades.

ANSIEDAD Y MIEDO

Publicado 25/10/2015

ANSIEDAD Y MIEDO

La ansiedad es uno de los conceptos centrales de la Psicología. Es considerada una emoción universal. Puede ser experimentada de forma leve o extrema, produciendo temores de muerte o catástrofe en el último caso. Así mismo, puede tener lugar sin síntomas físicos o ir acompañada de numerosos síntomas agobiantes que afectan a muchos órganos. En la literatura existen muchas definiciones del concepto Ansiedad, pero Lewin (1970) la definió de la siguiente manera: a) Como un estado emocional que incluye temor subjetivamente experimentado y b) Como una emociona desagradable, dirigida al futuro o bien que genera molestias corporales subjetivas durante el periodo de ansiedad que cursa con perturbaciones corporales manifiestas.

Si la amenaza puede identificarse nos referimos a la sensación con el término miedo.

La ansiedad es un proceso emocional y el miedo un proceso cognitivo. El proceso cognitivo es la evaluación intelectual de un estímulo amenazante. El proceso emocional implica la respuesta a esa evaluación. El miedo se activa cuando la persona se expone física o psicológicamente a la situación-estímulo que considera amenazante y experimenta la ansiedad.

La mayoría de los niños poseen un conjunto de temores naturales. Por ejemplo, miedo a perderse de sus padres o irse demasiado lejos de las personas que los cuidan, que se desencadena antes de que el niño esté demasiado lejos de dicha persona. Los grupos de síntomas asociados con la ansiedad, corresponden a las funciones de sistemas básicos y específicos (congnitivos, conductuales, emocionales y fisiológicos) que se integran en la totalidad psicobiológica u organísmica.

Entre los síntomas cognitivos cabe destacar:

1. Sensorio-Perceptores: a) los objetos parecen confusos, b) el ambiente parece diferente/irreal, c) sensaciones de irrealidad, d) vigilancia.

2. Dificultades para pensar: a) No puede recordar cosas importantes, b) Confusión, c) Incapacidad de controlar el pensamiento, d) Dificultad para concentrarse, e) Bloqueo, f) Dificultad para razonar, g) Pérdida de objetividad.

3. Conceptual: Distorsión cognitiva, temor a perder el control, temor a no ser capaz de afrontarlo, temor a morir, imágenes terroríficas, ideas de temor repetitivas.

Entre los adjetivos emocionales típicos cabe destacar:

Intranquilo, temeroso, impaciente, asustado, irritable, horrorizado, tenso, ansioso, nervioso.

Entre los síntomas conductuales cabe señalar:

Inhibición, huida, evitación, falta de fluidez del habla, muecas faciales, coordinación deteriorada, inquietud, hundimiento de la postura, hiperventilación.

Os quiero presentar las Cajas de los Miedos con las que trabajo esta emoción. Es una manera de que los niños puedan ubicar sus miedos irracionales en una cajita, taparla y de esa manera no estén rondando por su cabecita. Si el miedo excesivo (fobia específica) fuera ante una situación u estímulo existen muchas otras técnicas por ejemplo la desensibilización sistemática o la exposición.

Para realizar la caja de los miedos se necesita un bote con tapadera. Para la decoración puede utilizarse: Gomaeva, cartulinas de colores, pegamento, rotuladores, ceras etc.
Los niños deben depositar sus tarjetas con sus miedos dentro de la caja y taparla para éstos no estén continuamente molestándolos.

ANÁLISIS CRÍTICO: INFANCIA Y ADOLESCENCIA

Publicado 25/10/2015
En el trascurso de la historia muchos problemas de la vida y problemas psicológicos han sido psicopatogolizados, siendo considerados como enfermedades. Se han hecho grandes esfuerzos para elaborar clasificaciones diagnósticos. Esta categorización hace que se diagnostique a algunas personas, por el hecho de experimentar un problema vital, como que tiene una enfermedad que necesita ser curada. La medicina desde su praxis toma como referencia en su análisis de intervención los modelos de la patología. Estos modelos parten de la premisa que la sede, la causa y las señales del padecimiento se encuentran dentro del cuerpo. Si aplicamos estos modelos a los comportamientos, lo que podría ser considerado un comportamiento anormal, relacionado con los sucesos y procesos psicosociales sería declarada como comportamiento patológico. Estos comportamientos considerados anormales no son diferentes en su desarrollo y mantenimiento, ni cualitativa ni cuantitativamente a otros comportamientos aprendidos a los largo del desarrollo vital de la persona. Sin embargo en el modelo patológico, determinados comportamientos son interpretados como signos o síntomas de enfermedad que la persona padece.

Como consecuencia una vez realizado el diagnóstico psicopatológico la persona diagnosticada se coloca en una situación de indefensión, pérdida de poder y control sobre la propia vida. Por otro lado, la persona se convierte en víctima de la supuesta enfermedad y puede tener efectos negativos en su implicación para los procesos de cambios. Asumiría por tanto que sus actos, pensamientos etc, están inducidos por la enfermedad y priman sobre sí mismo.

La infancia y la adolescencia son dos etapas en la que a los niños les cuesta obedecer, intentan oponerse a las normas que les imponen los padres y se ponen agresivos cuando no comprenden las normas y se rebelan. Estas actitudes son normales, porque

corresponden a etapas evolutivas en los que se adquiere autonomía y la oposición es la vía de consolidación de la identidad. Los padres y cuidadores juegan un papel fundamental en la regulación de la conducta del niño para que aprenda a comportarse según las exigencias de su propia edad, y de los diversos lugares y personas con quiénes interactúan. Según el artículo analizado se critica el modelo basado en el déficit ya que no tiene en cuenta el contexto donde se desarrolla el niño o adolescente. Las propuestas de intervención que muestran son adecuadas en cuanto a que tienen en consideración el contexto. Con ellas se intenta promover un mejor autoconocimiento del niño y que estos sean utilizados como recursos que ya disponen o pueden desarrollar.

Si bien desde esta perspectiva, la intervención se centra en comprender el modo en el que el niño o adolescente comprende su mundo y a partir de ahí desarrollar alternativas a la conducta también sería posible desde otras aproximaciones como por ejemplo la sistémica o conductual.

En la práctica es frecuente cometer el error de no tener en cuenta el estadio evolutivo en el que se encuentra el niño en su desarrollo o pensar que todos los niños se desarrollan de la misma manera y en el mismo tiempo, no atendiendo a la individualizad del mismo como ser humano. Es cierto que según los estadios evolutivos los niños deben andar aproximadamente al cumplir un año y cuando esto no sucede rápidamente acudimos al pediatra pensando que a nuestro hijo le pasa algo. Otro error que suelen cometer los padres es atribuirse que las conductas disruptivas que presenta el niño es por culpa de

ellos sin analizar que la situación de los progenitores ha cambiado (una separación). Por ello es importantísimo analizar todo el contexto que envuelve al niño durante su desarrollo para poder interpretar si la aparición de dichas conductas se deben a una forma de expresar lo que le ocurre o si se trata de un trastorno.

Como conclusión final, sería necesario restituir a los problemas psicológicos a su verdadera naturaleza y que fueran reconocidos a partir de los paradigmas básicos de la psicología, analizándolos desde el Análisis Funcional de la Conducta y por supuesto abordándolos con las técnicas y procedimientos psicológicos orientados al cambio.